Aceptémoslo, todos vamos a morir, simplemente que algunos se preocupan sobre dónde van a reposar sus huesos el resto de la eternidad (o hasta que construyan pisos encima), y a otros realmente les da igual y admiten cualquier cosa. De esto sabÃan mucho en la antigüedad – si eras rico e influyente –, pudiendo elegir asà un bonito monumento para tu cuerpo, y quién sabe si también para el alma.
Hoy os traigo unos cuantos ejemplos de cómo tener estilo tras la muerte fÃsica, y cómo tu tumba serÃa admirada generación tras generación.
Sima de los Huesos (Atapuerca)

Lo sé, no es una edificación, es una cavidad, pero para las personas apasionadas de la prehistoria simboliza mucho. Hoy en dÃa se sigue excavando y se han encontrado fósiles que podrÃan pertenecer a 29 o 30 individuos. Lo peculiar de este lugar es que, debido a esta acumulación de cuerpos, podrÃamos estar ante una de las primeras prácticas funerarias rituales. Esta teorÃa se refuerza tras el hallazgo de un bifaz de cuarcita rojo apodado «Excalibur», que al contacto con el agua adquiere un color rojo sangre, y que junto a la forma que presentan estas herramientas lÃticas, da la sensación de tener un corazón vivo en la mano, indicando que no era una herramienta al uso, si no un elemento simbólico dentro de un ritual vinculado a la muerte y la posible existencia de un más allá.
Taj Mahal

¡Qué tiempos aquellos en los que tu amado te construÃa una ciudad o un monumento funerario para demostrarte cuánto te querÃa! Es el caso de este bello edificio que forma parte de un complejo arquitectónico mayor, conformado por jardines, casas, murallas y una mezquita. Fue mandado construir por el emperador Shah Jahan en el siglo XVII para su esposa favorita, Mumtaz Mahal, la cual murió durante el parto. Es un popurrà de estilos, que va desde el islámico al persa, mostrando una armonÃa visible al ojo debido al juego de simetrÃa del edifico junto a los jardines y fuentes que lo preceden.
Mausoleo del emperador Qin Shi Huang

Es uno de los enigmas arqueológicos modernos. Lo que se conoce del enterramiento son sus famosos guerreros de terracota, pero esta espectacular tumba incluye más cosas por descubrir todavÃa. Quin Shi Huang fue el primer emperador de China, y vinculado a su rango, se hizo construir como tumba una replica de un palacio, ocupando más de 50km². Lo más fascinante es que todavÃa se debate excavar la tumba principal, ya que según las crónicas apuntan a que podrÃa estar protegida por rÃos de mercurio, altamente mortal, por lo que hasta que no avance un poco más las técnicas de prospección no invasivas, supongo que no se dará el paso para desvelar el misterio que encierra, pero todos estaremos de acuerdo que cuando se haga, será el mayor descubrimiento arqueológico de todos los tiempos simplemente por lo ya encontrado en las demás campañas de excavación.
Tumba QV66

Considerada la «capilla sixtina» del Valle de las Reinas, una mujer bella como debió de ser Nefertari no podÃa tener una tumba normalita. Fue la primera finalizada en el Valle de las Reinas, y lo malo es que, cuando fue descubierta, alguien ya habÃa pasado por allà siglos antes para llevarse las cosas de valor, por lo que del ajuar que debió de tener la esposa de Ramses II, nos ha llegado más bien poco. Por dejar no dejaron ni la momia completa, conservándose solo partes de las piernas conservadas hoy en dÃa en el Museo Egipcio de TurÃn. Las paredes y sus pinturas tuvieron que someterse a una gran restauración, pero gracias a esto podemos contemplar hoy en dÃa sus paredes llenas de color y simbologÃa, el verdadero tesoro de la tumba.
Kofun del emperador Nintoku

Situado en la prefectura de Osaka, este estilo de enterramiento da el nombre a la Era Kofun, y tenÃan la peculiar forma de ojo de cerradura. La del emperador Nintoku es considerado el mayor túmulo funerario del mundo, superando en longitud a la Pirámide de Keops.
Se trata de un montÃculo escalonado de tierra y piedra, hoy en dÃa invadido por la vegetación, y rodeado de un foso con agua igual de monumental. Se le atribuye a este emperador, pero realmente no se sabe con certeza si le pertenece, ya que las crónicas por aquel entonces son escasas y dispersas, y se le suma a que este y otros enterramientos forman parte del tesoro de la Casa Imperial japonesa, y cualquier visita o excavación está totalmente prohibida, ya que se les considera sagrados debido a que se reconocen como tumbas de sus antepasados.
Estos son solo unos ejemplos. Por supuesto que la lista podrÃa ser más larga, y tal vez me plantee una segunda parte, pero con estos ya nos damos cuenta de que se ha perdido un poco el arte de permanecer más allá de tu tiempo y espacio ¿no crees?
Y tú, ¿querrÃas un mausoleo, un túmulo, un palacio o una cavidad sagrada para dejar reposar tus huesos?
Fotos: Wikipedia

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